Hoy cumple 120 años la Torre Eiffel

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Hoy hace 120 años que se inauguró la Exposición universal de París, el 31 de marzo de 1889, para conmemorar el centenario de la Revolución francesa. La torre, que ha sido la más alta del mundo durante 40 años -hasta que en 1929 se construyó el Edificio Chrysler en Nueva York-, se convirtió en el símbolo de la exposición, aunque a los artistas no les gustó la estructura de hierro, que consideraban "fea y monstruosa".


Historia

La Torre Eiffel (Tour Eiffel, en francés), inicialmente nombrada torre de 330 metros es una estructura de hierro pudelado diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel y sus colaboradores para la Exposición universal de 1889 en París.

Situada en el extremo del Campo de Marte a la orilla del río Sena, este monumento parisiense, símbolo de Francia y su capital, fue el noveno lugar más visitado del país en 2006 y el primer monumento más visitado del mundo con 6.893.000 de visitantes en 2007.

Con una altura de 300 metros, prolongada más tarde con una antena a 325 metros, la Torre Eiffel fue el edificio más elevado del mundo durante más de 40 años. Fue construida en dos años, dos meses y cinco días en controversia con los artistas de la época, que la veían como un monstruo de hierro.

Inicialmente utilizada para experimentos científicos, hoy sirve, además de atractivo turístico, como emisora de programas radiofónicos y televisivos.

Artistas, escritores y arquitectos escribieron una carta de protesta "contra la torre del Señor Eiffel" a la que calificaron de "esqueleto de atalaya" (Paul Verlaine), o "pirámide alta y flaca de escalas de hierro" (Guy de Maupassant). Intentaron, sin éxito, paralizar las obras en 1887.

La construcción finalizó a las 13.30 hora local del 31 de marzo de 1889, cuando Eiffel ascendió los 1.710 escalones existentes desde la base hasta el tercer piso de la "Dama de Hierro" y enarboló la bandera francesa.

Para esta campaña de renovación serán necesarias 60 toneladas de pintura, modelo "castaño torre Eiffel", que cubrirán unos 250.000 metros cuadrados de vigas. Al principio de su historia, la torre era marrón. Más tarde fue pintada de amarilla, y en los años 50 de rojo, antes de volver a su color original.

París prevé numerosos actos para conmemorar el aniversario: exposiciones, conciertos, fuegos artificiales y visitas gratuitas para alumnos de los colegios de París. 6,9 millones de personas visitaron la torre en 2008, un 75% llegaron de fuera de Francia. La sociedad que explota el monumento prevé una bajada de visitas para 2009 por la crisis económica.

Pierde parte de su brillo

La Torre Eiffel perderá a partir de este otoño parte de su brillo.

La administración ha decidido recortar el número de horas que permanecerán encendidas las bombillas que iluminan el emblemático monumento parisino durante la noche.

Hasta ahora 20. 000 luces alumbraban durante 10 minutos, al comienzo de cada hora en el anochecer, unos de los lugares más visitados de la ciudad.

Pero con la llegada del otoño Sete, la compañía encargada de su iluminación, mantendrá encendida la torre sólo durante la mitad de tiempo, 200 horas al año frente a las 400 horas que brillaban hasta ahora. Esta medida se enmarca en el esfuerzo de las autoridades para que tanto la Torre Eiffel como otros monumentos sean más respetuosos con el medio ambiente.

No es la primera decisión de este tipo que se toma para la torre ya que los tickets y documentos que se entregan a los visitantes están hechos con papel reciclado. Y se estudia la instalación de placas solares en los techos de sus restaurantes.

Seguro el festejo será espectacular, si tienes la oportunidad no te lo pierdas!!

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La hora de la Tierra "Earth Hour 2009"

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Como video de la semana : La hora de la tierra y un comercial chistoso para amenizar el fin de semana







Pareciera que ya nadie puede vivir sin luz eléctrica! Si no la tuvieramos nos volveríamos locos con nuestros grandes aparatos electrónicos oxidados.

Recuerdo un día que se fue la luz en mi casa, fue la cosa más terrible del mundo, quieria un café y no sabía como calentarlo sin el horno de microondas, recurrí a al rudimentaria estufa. No tenía velas, así que la soledad, la oscuridad y una pequeña lamparita con las pilas a medias fueron mis compañeros. Pero apesar de todo esto hubo algo divertido, el poder convivir sin la tele, el internet o tantas cosas que nos distraen de la presencia humana o del silencio, de los atardeceres o de la contemplación del tiempo, fue un momento para recordar.

Recuerdo que cuando eramos chicos mi hno y yo buscabamos la forma de que se fuera la luz en la casa para poder jugar adivinelo con señas con nuestros papas, porque había tantas cosas que nos distanciaban que preferiamos recurrir al accidente de la falta de luz para quitar todas esas distracciones que no nos permitían vivir a la luz de las velas una velada familiar simple.

Así que la hora de la tierra será si nos unimos a este ejercicio, una hora de reflexión sobre nuestros hábitos que están acabando con la tierra y con nuestra manera de vivir y convivir con el mundo y los demás.

Nuevos estudios advierten sobre los efectos del cambio climático, dijo Richard Moss, miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, organización ganadora del Premio Nobel de la Paz, y vicepresidente del Fondo sobre el cambio climático.

Las luces se apagarán desde las Grandes Pirámides de Egipto hasta la Acrópolis de Atenas, pasando por la Torre Eiffel de París y la Torre Sears de Chicago, después que más de 2 mil 800 municipalidades en 84 países adhirieron a la segunda celebración de la Hora de la Tierra.

Hasta MaDonald's se propone mitigar la iluminación de algunos de sus arcos dorados como parte del plan de apagar el sábado todas las luces no esenciales entre las 8.30 y las 9.30 de la noche para llamar la atención sobre el cambio climático mundial.

"La Hora de la Tierra es un poderoso mensaje de que el mundo va a solucionar este problema", afirmó Carter Roberts, director ejecutivo del Fondo Silvestre Mundial (World Wildlife Fund), que patrocina el evento. "Todos advierten el enorme efecto que el cambio climático ejercerá sobre ellos".

Siete veces más municipalidades han adherido al plan desde la Hora de la Tierra del año pasado, que atrajo la participación de 400 ciudades después que Sydney, en Australia, lo hizo por cuenta propia en el 2007.

El interés aumentó en anticipo a las negociaciones sobre un nuevo tratado sobre el calentamiento global en Copenhague, Dinamarca, en diciembre. El acuerdo mundial vigente, el Protocolo de Kioto, expira en el 2012.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, instó a la convención a convenir un acuerdo justo y efectivo y promovió la Hora de la Tierra en un video presentado este mes en el canal del evento en YouTube.

"La Hora de la Tierra es un medio para que los ciudadanos del mundo pronuncien un mensaje claro", dijo Ban. "Desean una acción sobre el cambio climático".

Otros videos han sido presentados por celebridades como el actor Kevin Bacon y el rockero Pete Wentz, y el Fondo ofreció aplicaciones de la Hora de la Tierra por iPod, como parte de un esfuerzo virtual que según el buscador Yahoo! produjo un aumento del 344% en las búsquedas de la frase "Earth Hour" en febrero y marzo en comparación esos meses del año pasado.

Nuevos estudios advierten sobre los efectos del cambio climático, dijo Richard Moss, miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, organización ganadora del Premio Nobel de la Paz, y vicepresidente del Fondo sobre el cambio climático.

"Tenemos satélites y tenemos barcos en el mar y tenemos monitores en boyas en el océano", afirmó Moss. "Revisamos todo tipo de cosas que la gente ni se imagina. La investigación científica muestra por todos los medios que la crisis climática se está agravando".

Así que este sábado de 8:30 a 9:30 prepara tus velas y una velada de reflexión, sabems que no ahorraremos las grandes cantidades de energía, ni dejaremos respirar a la tierra por una hora de CO2 pero sabemos que estaremos unidos en una reflexión unitaria como planetas por buscar nuevas formas de unirnos y hacernos responsables por nuestro planeta.


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Tenemos un Peter Pan en la casa!

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beth/El País

¿Tenemos un Peter Pan treintón en casa o es sólo un damnificado más de la precariedad laboral o el exorbitado precio de la vivienda o es acaso solo un comodino que no quiere crecer?

El Peter Pan son estos eternos adolescentes, son aquellos que quieren prolongar su estadia en casa, quieren usar su dinero en sus autos, tecnología, gadgets, viajes, pachanga con los amigos, estar en relaciones eternas que no llegan a nada y además vivir en casa de sus padres para que ese estilo de vida pueda ser subsidiado por aquellos que tienen un trabajo o un salario que les de para eso. y puede ser desde los 20 hasta los treinta y tantos. Otros son patrocinados en sus andanzas por sus padres.

La duda ronda con frecuencia en los hogares de esta generación de jóvenes tan preparados, tan queridos y mimados y, tan acomodados, sin embargo, a la hora de levantar el vuelo. Mientras la infancia se acorta por la imposibilidad de preservar a los niños de las informaciones adultas que circulan por las pantallas, preferentemente, la adolescencia se prolonga sin límites precisos.

La familia es la institución más valorada entre los menores de 18 años

Padres, tíos y abuelos suplen las deficiencias del sistema

Salir por la noche hasta las tantas es el rito de paso de la niñez a la juventud

¿Cuánto hay de realidad en la imagen que presenta los jóvenes como hedonistas, consumistas y materialistas, personalidades egocéntricas e individualistas refractarias al compromiso y apáticas ante las cuestiones de interés general?

Mientras algunos padres entonan el "Socorro, tengo un hijo adolescente" o el "Socorro, tengo a mi hijo en casa para toda la vida", otros, fieles al modelo, actúan bajo la divisa "que no les falte nada". Así, aunque con frecuencia se trata de mujeres progresistas y profesionalmente activas, la mamá de clase media puede seguir lavando, cosiendo y planchando la ropa de los chicos, incluso de aquellos que, ya en la treintena, se han mudado a un departamento o a su propios espacio, probablemente auspiciado también por sus padres.

Por mucho que aumenten los divorcios y las familias monoparentales, las encuestas muestran que en España los jóvenes aman a su familia por encima de todas las cosas y no es diferente en Latino América.

Aquí unas cifras en España, pero no me dejarán mentir que no son nada descabelladas para México por ejemplo:

El 51% de los chicos y el 50% de las chicas con ingresos suficientes como para poder independizarse optan, sin embargo, por permanecer en casa de sus padres. Y no parece que la "sociedad líquida" del sociólogo polaco Zygmunt Bauman, en la que lo único perenne es el cambio continuo, ni la "sociedad de riesgos", que da paso a formas de vida no limitadas a la familia, pueda cortar ese cordón umbilical. "Aquí no se plantea el conflicto generacional en el hogar porque hay una negociación contínua para una convivencia armónica", afirma el sociólogo valenciano Andreu López, coordinador del estudio Juventud en España 2008.

La economía global y su granito de arena

Los estudios confirman que la posición de los jóvenes en el mercado laboral ha empeorado desde 1995 y que ese deterioro es continuo y más profundo, debido a la mayor temporalidad y precariedad salarial. Se entiende, pues, que con lo duras que están las cosas ahí fuera los Peter Pan particularmente los de clase media y alta, se lo piensen antes de abandonar el hogar. Por lo general, han crecido sin estrecheces, más conscientes de sus derechos que de sus obligaciones y niegan a abandonar sus estilos de vida en pro de un crecimiento personal.

Decir que viven como reyes no es sólo retórica.

Con permiso del cambio climático y de los accidentes de tráfico -su mayor causa de mortandad-, esta generación está llamada a superar los 100 años de edad, más del doble de la esperanza de vida de los soberanos y príncipes.

Lo que continúa suscitando la alarma es el fenómeno creciente del botellón, práctica habitual ya del 26% de los jóvenes, el 10% más que hace seis años. Por descorazonador que pueda resultar que los desmovilizados jóvenes no encuentren mayor motivo de encuentro que beber en grupo, ni reivindicación mejor que un pretendido "derecho a divertirse", conviene no olvidar que las admoniciones de los adultos escandalizados ante jóvenes que "se emborrachan y blasfeman por las noches" lleva más de cinco siglos presente en la literatura. Si añadimos los escupitajos a ese cuadro y un comportamiento incívico con el mobiliario urbano, puede que lleguemos a la conclusión de que las cosas no han cambiado tanto en este aspecto.

La profesora de sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia María Jesús Funes ve en las concentraciones del botellón un punto de encuentro y de contestación generacional -una de las pocas explícitas existentes-, antes que el ejercicio depravado del alcoholismo en masa. Lo que está claro es que los jóvenes son hijos de una sociedad habituada al alcohol y a la noche.

El espacio nocturno ejerce sobre ellos tal fascinación -el 30% define la noche como "el momento de la gente joven para la gente joven"- que el 41% sale de noche cada fin de semana.

La salida nocturna prolongada hasta la medianoche es un rito de paso de la infancia a la adolescencia más significativo, incluso, que el mantener relaciones sexuales. Y eso que nuestros chicos son cada vez más precoces en esta materia: 16 a 18 años de edad media a la hora de tener su primera relación sexual. Aunque a distancia todavía de los adolescentes gringos (que en abierto contraste con el puritanismo oficial de sus países se inician en el sexo a eso de los 14 años).

¿Pero qué piensa esta generación criada en los hábitos de la reclamación y el consumo y destinada a tomar las riendas de lo que, pese al aporte inmigrante, va asemejándose cada vez más a una sociedad de jubilados?

El problema de nuestros jóvenes es que están sujetos a clamorosas contradicciones

Tienen su pedestal en casa, pero forman parte de lo que se ha dado en llamar la "generación en prácticas" Viven en un mundo donde el consumo está idealizado como forma de realización personal y de relación social y resulta que están atacados por los riesgos e incertidumbres laborales de la globalización.


Pero, establecido que muchos tienen dificultades objetivas para emanciparse, tampoco cabe minusvalorar el elemento cultural "No somos masoquistas. Quedarse en casa ofrece grandes ventajas. Yo sólo me independizaré cuando tenga las cosas muy claras con el trabajo estable y con mi novio", vienen a decir. Las relaciones de noviazgo tampoco son ya tan determinantes en esta sociedad posmoderna caracterizada por la ambivalencia y la contradicción. La disyuntiva, el tener que optar y renunciar a una de las opciones, ha sido reemplazada por la yuxtaposición. Se puede ser una cosa y otra, joven con espíritu adulto y viceversa, trabajar en esto y aquello.

Los noviazgos no implican ya la renuncia a las salidas con los amigos, "el grupo de iguales". Mientras para sus progenitores, la formación de una familia era prácticamente la única posibilidad de acceder a las libertades de la vida adulta, estos jóvenes pueden ensayar nuevas formas de vida social. . Ya dice Ulrick Beck que los jóvenes de ahora están obligados a construirse ellos mismos una biografía.

Es una idea que enlaza con la impresión de muchos jóvenes de que transitan por terrenos "donde los senderos apenas están marcados". En la sociedad moderna, el dinero es un señuelo todopoderoso que eclipsa valores de referencia de generaciones pasadas, como ser un buen profesional, ejercer el magisterio o el arte. Y sin embargo, ¡sorpresa!, resulta que estos hijos nuestros que creíamos tan prosaicos dicen que ganar mucho dinero sólo ocupa el noveno lugar en su listado de prioridades.

Convivir en un departamento pequeño con un solo baño y sin demasiado confort es un acicate para buscarse la vida fuera; de la misma manera que vivir sin agobios invita a lo que Andreu López llama "aumento de capital social". A su juicio, quedarse en casa responde a una estrategia pragmática que permite a los jóvenes seguir formándose, rechazar los malos trabajos y elegir el momento de la emancipación. No tienen prisa porque tienen las necesidades básicas cubiertas.

No, nuestros jóvenes no son unos aprovechados comodinos. Si nos fijamos bien descubrimos en ellos nuestro propio reflejo, no sólo físico, sino también cultural. Han heredado la sociedad que les hemos dado, son más libres, más tolerantes, más seguros de su capacidad y competencia. Pese a que la supervivencia parece exigirles la adaptabilidad de la ameba, puede que muchos de ellos echen en falta valores e ideales que estructuren su futuro y dé más sentido a sus vidas.

Lo que es cierto es que los jóvenes tratan de buscar las mejores oportunidades con lo que tienen apesar de que no quieren crecer en algunos aspectos, en otros se han ganado terreno.

¿Qué piensas lector? ¿Eres un Peter Pan? ¿Conoces a un Peter Pan? ¿Qué piensas de este fenómeno?

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